[CRÓNICA + FOTOS] Fiesta en la calle de atrás: BACKSTREET BOYS en el Sant Jordi Club

Backstreet Boys_Band_0074_PORTADA2Volvían a Barcelona para celebrar su 20 aniversario y por primera vez en años de nuevo con su formación original al completo. Backstreet Boys pueden considerarse a día de hoy como uno de esos placeres culpables, una banda de la que muchas no reconocen abiertamente haber sido fans, pero la verdad es que cuando teníamos quince años a ver quién era la que no tenía la carpeta forrada con sus fotos o se sabía alguna de sus coreografías de pe a pa.

Y lo digo en femenino porque así era por mayoría aplastante el público que abarrotó el Sant Jordi Club en la noche de sold out de ayer: mujeres, sobretodo sobre la treintena. Las matemáticas no fallan: éramos las niñas y adolescentes de 1996, mezcla explosiva de inocencia y hormonas revolucionadas, cuando Kevin, AJ, Howard, Nick y Brian irrumpieron por sorpresa en el panorama musical y a base de caras guapas, bailes imposibles y ese puntito rapero se convirtieron de la noche a la mañana en un fenómeno de masas y la boy-band que más discos ha vendido de la historia. Éramos tan jóvenes que un concierto de BSB se convertía en un acontecimiento del que al final acababa participando casi toda la familia, ya que la mitad del aforo de las salas donde tocaban entonces eran nuestros padres o madres acompañándonos: les necesitábamos ahí para que nos dejaran acceder a los conciertos, o simplemente eran ellos, sufridores, los que no nos dejaban ir solas. Dieciocho años después las cosas han cambiado mucho, y la mayor parte de la “compañía” ayer eran novios y maridos abnegados con cara de no entender del todo el fenómeno, o grupos de amigas dispuestas a recordar los viejos tiempos.

Backstreet Boys en Barcelona

Así, entre un ambiente muy festivo, los gritos de emoción se dispararon cuando los cinco aparecieron sobre el escenario con la inicial The Call, donde ya nos demostraron a golpe de número de baile made in BSB que siguen estando en forma. Fue un tema para limar diferencias entre como muchos les recordábamos (algunos les perdimos la pista durante los últimos años) y como son ahora: claro, están mayores, ahora rozan la cuarentena, pero es que los años también han pasado por sus fans de siempre, nosotros también estamos mayores. Superada una cierta sensación de extrañeza relativa ante la idea de ver a hombres hechos y derechos haciendo coreografías juveniles nada más empezar, hay que decir que las llevan a cabo muy dignamente: siguen bailando de vicio. A partir de la tercera canción, una interpretación de Incomplete con Nick llevando la voz cantante con guitarra eléctrica colgada al cuello, y Kevin acompañándole a los teclados, los suspiros tomaron al asalto las primeras filas: algunas cosas no han cambiado.

Backstreet Boys en Barcelona

Así empezó un setlist muy sólido en que combinarían los mejores temas de su último disco, In A World Like This, con constantes referencias a sus grandes éxitos pasados, en lo que como el propio Kevin denominó, un paseo por la calle de los recuerdos. Así, pudimos escuchar el tema que da nombre al disco, Madeleine, o Show ‘Em (What You’re Made of), que dedicaron en castellano a sus niños. Pero sabedores de que su baza está en la nostalgia, no tocaron dos canciones nuevas seguidas, sino que éstas se convirtieron en breves paradas tan agradables como anecdóticas entre la verdadera substancia de la noche: archiconocidos temas bailables y románticos temas lentos como As Long As You Love Me, o Nunca te haré llorar (esa entrañable versión en castellano-con-acento-más-estadounidense-que-nunca de I’ll Never Break Your Heart). Un acierto también incluir Show Me The Feeling of Being Lonely, quizá su mejor balada compositivamente hablando y en mi opinión la que mejor ha resistido el paso de los años gracias a su elegancia aflamencada. Sonó francamente bien y se llevó una de las mayores ovaciones del público.

Backstreet Boys en Barcelona

Sobre las tablas, los BSB estuvieron comunicativos y agradecidos con su público en todo momento, con una camaradería entre ellos que no se veía fingida, y en cierta manera les vi más relajados y más cómodos en su piel que en sus inicios. Quizás, como muchas de sus fans, han llegado a un punto de madurez en sus vidas en que no consideran que tengan que avergonzarse de su pasado o de etapas de su carrera. Para mí hubo un antes y un después en la noche que cambió el rumbo del concierto e hizo que todo el conjunto ganara calidez tras los primeros temas: el interludio en el que subieron al escenario a fans y, sentados en corro, con guitarras acústicas (Howard y Nick) y cajón (Kevin) interpretaron a capella canciones como 10.000 Promises y Quit Playing Games With My Heart. Sin trampa ni cartón. Entre tema y tema les vimos de cachondeo, improvisando modificaciones en las letras para hablar del público barcelonés y los encantos de la ciudad entre risas, demostrando que por suerte no se toman demasiado en serio a sí mismos. Ayer era además el 39º cumpleaños de Brian Littrell (cualquiera diría viéndole atravesar el escenario haciendo el pino, se conserva bien el hombre), e inevitablemnte le sacaron la tarta y el público le cantó cumpleaños feliz. Después de ese impasse hubo un ambiente más distendido, y el concierto pareció más humano de pronto a pesar de los pesares.

Backstreet Boys en Barcelona

Porque hubo contrapuntos a lamentar: en primer lugar, un sonido irregular al que le faltó potencia y que no hizo justicia a los momentos de armonías vocales de la banda, desmereciendo algunas de las baladas. Y una escenografía que pecó de sobria y a la que le faltó espectacularidad, ni punto de comparación con lo que llegamos a ver en su día en sus citas en grandes recintos: con sólo una pantalla LED gigante detrás de los chicos, en ese apartado sí que las comparaciones son odiosas. Y sin banda de directo que le diera un toque más orgánico a los temas esta vez, el show se quedó en verles a ellos, el baile y las voces.

Backstreet Boys en Barcelona

Aún así, a los fans no pareció que les importara demasiado tener sólo los básicos. Porque no nos engañemos, si sabes algo del grupo o de las boy-bands en general, a un concierto de Backstreet Boys no se viene esperando virtuosismo técnico en lo musical, en cambio, lo que esta banda tiene de sobras como demostraron ayer son himnos pop redondos, artefactos perfectamente diseñados para poner al público a saltar como Get Down (momento álgido del concierto, la gente enloqueció), rompepistas como Larger Than Life y la imprescindible Backstreet’s Back (Everybody), con las que pusieron punto y final al concierto. Canciones tan pegadizas que el paso de dos décadas no ha conseguido evitar que recordemos las letras palabra por palabra, como si las hubiéramos coreado ayer mismo. Y esa es la clave de su éxito arrollador, tienen tantos hits que en noches como ayer te sorprendes pensando una y otra vez “están tocando la que era mi canción favorita”, “ah no, que me gustaba más esta otra que tocan ahora”, “no, esta otra estaba mejor todavía”.

Multiplica ese tipo de momentos de euforia remember por los miles de personas que había en la sala, y tienes lo que presenciamos, una verdadera fiesta que fue de menos a más, llevada con gracia por una boy-band que marcó un antes y un después en el género y que parece que aún tiene alegrías por ofrecer a su público.

Crónica y fotos: Rosario López

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4 Comments

  1. La canción en inglés de nunca te haré llorar es I’ll never break your heart. Por lo demás, resume muy bien el concierto de ayer. hubo menos show, pero la verdad yo prefiero menos distracciones y mas acustico, que es su especialidad. Hubo problemas de sonido especialmente con Brian, probablemente por hacer más dinero con los SC con gente que se pagaba aparte, llevan haciendolo unos años y la calidad del sonido se nota

    • FLASHES AND SOUNDS

      ¡Hola Eva! Gracias por avisar por lo del título de la canción, vaya gazapo más tonto por mi parte, jejeje :) Ya está arreglado. Es cierto que en materia sonido a Brian le tocó la peor parte… al principio pensaba que era afonía suya pero luego me di cuenta de que no. ¡Me alegro de que lo pasaras tan bien como yo en el concierto!

  2. Aix…que recuerdos…se me han puesto los pelos de punta leyendo la crónica y viendo las fotos… :) Y casi casi suelto una lagrimilla!! Jajajajaja!! La verdad es q en nuestra epoca yo me lo pasé muy bien con estos chicos…! Gran crónica Rosario! Muaksss!!!

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